Hace 12 años, Tristán ‘Chucho’ Mozimán, actual entrenador y director deportivo del conjunto cántabro en División de Honor, el Independiente Rugby Club, colgó las botas como jugador de rugby. Desde aquel momento, su vida entró en una rutina de malos hábitos alimenticios y un sedentarismo que le hizo engordar hasta llegar a pesar casi 200 kilos. Esa obesidad le provocó riesgos importantes de contraer enfermedades cardiovasculares (colesterol, diabetes…) y le impidió disfrutar con su familia de muchas cosas cotidianas, como por ejemplo bajar a la playa con sus hijos a escasos metros de su casa.

Según reconoce el argentino a El Confidencial, en todos esos años no tuvo la fuerza para intentar cambiar esa situación, hasta que visitó por primera vez la cárcel de El Dueso. «En todo este tiempo nunca llegué a ser capaz de dar el primer paso, ni fui capaz de hacer algo por mi mismo», cuenta.

Hace casi dos años ocurrió algo en la vida de Chucho que significó un cambio radical en su cabeza. Con la fundación del equipo de rugby de Los Espartanos de El Dueso, Tristán cogió las riendas del equipo y en los entrenamientos comenzó a escuchar las carencias y las historias que le contaban los presos y lo que suponía esa falta de libertad en sus familias y para ellos. Haciendo un paralelismo con su vida, Chucho se sintió totalmente identificado con el sufrimiento de los presos, pero estando en libertad.

Así lo cuenta el argentino a este diario: «Estaba pasando por lo mismo que los Espartanos, pero estando en libertad. Estaba preso dentro de mi propio cuerpo, la obesidad me limitaba hasta el punto de no poder disfrutar de cosas con mis hijos. Eso, junto a la motivación extra que suponía ver a los Espartanos luchar día a día por superarse, me llevó a dar el primer paso para tomar la decisión de cambiar mi vida».

 

El desafío de Chucho

Como un ejemplo vale más que mil palabras, tras tomar la decisión de cambiar su vida, Mozimán propuso a su amigo Marcos en julio de 2018 hacer los kilómetros que separan Santander y Madrid caminando. Como por aquel entonces el entrenador todavía seguía pesando casi 200 kilos, era imposible hacer la caminata. Chucho tenía que ponerse en forma para poder echar a andar. Para ello armó un equipo de especialistas (preparadores físicos, nutricionistas, fisioterapeutas, médico, psicóloga) para perder en un año los 60 kilos que le impedían arrancar su camino hasta Madrid.

View this post on Instagram

Etapa 11 y primer traspié de la marcha, sali de #arandadeduero y a los 10 km me empece a sentir muy mal del estómago, empecé a 🤮 y a 💩 , realmente la pasé muy mal , deshidratado a pesar de que no había calor y sin fuerzas, seguí un poco más y llegue a realizar 18 km de los 23 km que tocaban hoy, ahora toca recuperarme y recuperar esos 5 km esta tarde o mañana por la mañana, como dicen mis Espartanos, #nopermanecercaidos , si me caigo me levanto y sigo…. ya llevamos unos 270 km de caminatas, las sierras de Madrid ya se ven cercas y la etapa del sábado será muy dura subiendo un puerto de 1800 mts. #estorecienempieza @gasolfoundation @marismawellness @canterburyesp @bmwgrunblau @clarasancheznutricionista @personal_market_nutrition @fisioyfitness_santander_6_13 @decathlones @scarpaspain @jusapol @jusapolcantabria @cantabriadmoda @sportlife.es

A post shared by Try Again (@metodotryagain) on

Así empezó el ‘Desafío Try Again’, como lo bautizó el propio Chucho: «Los comienzos fueron muy duros, con dietas depurativas muy fuertes. Como veía resultados y tenía grandes apoyos de mis hijos, mi mujer, la gente del rugby y lo que había aprendido de él (fuerza de mental, ir adelante, espíritu de sacrificio…), eso me ayudó a mirar siempre para adelante pese a las dificultades”.

 

A mitad de camino, la Fundación Gasol

A mitad de este camino apareció la Fundación Gasol (de los dos hermanos Gasol, Pau y Marc) para apoyar la causa de Chucho y seguir luchando contra la obesidad infantil con el ejemplo del argentino y su objetivo #CeroObesidadInfantil.

View this post on Instagram

Un año de #tryagain y 55 kilos menos 😀, pero lo mejor de todo es la salud recuperada , la calidad de vida ganada y la fuerza mental adquirida para estar muy motivado y seguir adelante a pesar de los obstáculos y adversidades que la vida misma nos pone día a día, no hay excusas y si se quiere SE PUEDE !!! La clave está en HACER, no nos sirve de nada quedarnos lamentándonos de lo que hubiese podido ser o de qué mala suerte que tuve, todos podemos cambiar, para bien, es cuestión de proponérnoslo y de saber rodearnos de buena gente y profesionales. Gracias a todos los que sumaron y suman en el @desafiotryagain , me acuerdo de todos y todos son muy importantes a la hora de seguir adelante, se viene un camino más duro aún. Esto recién empieza !!! @marismawellness @bmwgrunblau @canterburyesp @personal_market_nutrition @clarasancheznutricionista @fisioyfitness_santander_6_13 @cantabriadmoda @sportlife.es @scarpaspain @gasolfoundation #superacion #cambiodehabitos #vidasana #vidasaludable #transformation #cambiofisico #luchacontralaobesidad

A post shared by Try Again (@metodotryagain) on

Este proyecto basa su éxito en cuatro pilares fundamentales que van unidos de la mano. El primero de ellos son los hábitos saludables de alimentación. El segundo, los hábitos saludables en el deporte. El tercero es el descanso y la prevención de lesiones. Y el cuarto, el equilibrio emocional y motivacional. «En este desafío no hay secretos, ni fórmulas mágicas, ni operación, ni químicos… tan solo los cuatro pilares fundamentales expuestos que demuestran que se puede aumentar nuestra calidad de vida si te lo propones», dice Tristán.

 

Llegada a Madrid, el desafío continúa

Este 12 de noviembre, día mundial contra la obesidad, Chucho Mozimán ha llegado a Madrid y completa la primera etapa de su desafío personal. Justo antes de iniciar su camino, pese a tener patrocinadores y colaboradores, no contaba con financiación para pagarse los costes del viaje. La caminata estaba en peligro, hasta que apareció la figura de su amigo Diego Apalategui, que de niño sufrió obesidad, para ayudar a financiar el viaje de Chucho.

Durante más de los 400 km que ha caminado el entrenador de Independiente de Santander hasta Madrid ha tenido la ayuda y el apoyo de la gente del rugby, andando junto a él miembros de los clubes de Santander, Burgos, Aranda de Duero, Alcalá de Henares, Getafe, Paracuellos del Jarama…

«El ‘Desafío Try Again’ no termina ahora. Continuaré bajando de peso y pondremos nuestra vista en un objetivo para seguir combatiendo la obesidad infantil y ayudar a la gente que lo necesite a tener una mejor calidad de vida», dice Chucho, que ha vuelto a jugar algún torneo de rugby, hace natación, sale bicicleta todas las semanas a hacer ruta con la bicicleta y a hacer senderismo.